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Si has llegado buscando incontinencia urinaria esfuerzo vs urgencia, suele ser por una duda muy concreta. Notas pérdidas, pero no sabes por qué aparecen. A veces son pérdidas de orina al toser o al entrenar. Otras, son ganas repentinas de orinar mujer, tan intensas que no dan margen. Entender el tipo importa, porque cada uno tiene detonantes y soluciones distintas. Y cuando lo aclaras, vuelves a moverte con más tranquilidad.

Primero, una idea que alivia. Esto no habla de “falta de fuerza” ni de “hacerlo mal”. Son escapes involuntarios que aparecen cuando cambian presiones, tejidos o señales normales de la vejiga. En mujeres son comunes por factores de riesgo (menopausia, embarazo, postparto, edad), por hábitos y por el tipo de deporte. La buena noticia es que casi siempre hay margen de mejora, si el abordaje es el adecuado y sostenido.

Soy Andrea Climent, graduada en CAFD y fisioterapeuta (ICOFCV nº 9998), especializada en salud de la mujer y suelo pélvico. Llevo 5 años de experiencia clínica. En mi consulta de suelo pélvico en Valencia, veo este motivo de consulta a diario. En VIDÁ combino fisioterapia con ejercicio terapéutico para mejorar la debilidad del suelo pélvico y el control de presiones. Cuando el caso lo requiere, integro herramientas como la diatermia dentro del plan.

En este artículo vas a ver la diferencia entre incontinencia de esfuerzo y urgencia. Verás causas típicas y cómo orientarte con señales claras desde el inicio. También tendrás una tabla comparativa rápida, qué valoración hacemos en clínica y qué suele funcionar en cada caso. La idea es que salgas con un mapa práctico, sin alarmismo y sin promesas imposibles. Este contenido es informativo y no sustituye una valoración sanitaria individual.

Cómo entender la diferencia

La diferencia entre incontinencia de esfuerzo y urgencia se entiende muy rápido si piensas en qué dispara la pérdida.

  • Incontinencia urinaria de esfuerzo: la pérdida aparece cuando sube la presión dentro del abdomen y “empuja” hacia abajo. Es típico que ocurra con pérdidas de orina al toser, al reír, al estornudar, al saltar o al levantar peso. No es que “de repente tengas ganas”, sino que el cuerpo no llega a sostener ese pico de presión y se producen escapes involuntarios.
  • Incontinencia urinaria de urgencia: aquí lo más llamativo es la sensación. Aparecen ganas repentinas de orinar (muy intensas y con poco margen) y, a veces, la pérdida ocurre antes de llegar al baño. En muchos casos se relaciona con una vejiga hiperactiva o con hiperactividad del detrusor (el músculo de la vejiga se “activa” cuando no toca).

En nuestra consulta de suelo pélvico en Valencia, ambas son muy frecuentes… pero el plan cambia totalmente según el tipo. Por eso, si estás en el punto de “qué tipo de incontinencia tengo”, la clave es fijarte en dos preguntas:

  1. ¿Qué estaba pasando justo antes de la pérdida? (tos, salto, carrera, levantar peso… más típico de esfuerzo).
  2. ¿La señal principal fue una urgencia intensa? (ganas bruscas, sin poder aguantar… más típico de urgencia).

Aun así, hay algo importante: muchas mujeres tienen un cuadro mixto (un poco de ambas). Y ahí es donde una buena valoración marca la diferencia para elegir el tratamiento de la incontinencia urinaria en la mujer que realmente encaja contigo.

¿Qué es la incontinencia urinaria de esfuerzo?

La incontinencia urinaria de esfuerzo es la pérdida de orina que aparece cuando realizas un esfuerzo que aumenta la presión dentro del abdomen y esa presión “empuja” hacia la vejiga. Por eso es tan típica la situación de pérdidas de orina al toser, al estornudar, al reír, al saltar o al hacer ciertos ejercicios.

No suele ir precedida de una urgencia fuerte. Simplemente ocurre “en el momento” del esfuerzo, como un goteo o una pérdida pequeña (aunque en algunos casos puede ser mayor). Muchas veces detrás hay debilidad del suelo pélvico y/o una gestión de presiones que el cuerpo todavía no está compensando bien.

En mi experiencia como fisioterapeuta de suelo pélvico en Valencia, muchas mujeres la presentan tras embarazos, partos o durante la menopausia.

Causas en mujeres 

Cuando hablamos de causas incontinencia mujer (en este tipo concreto), lo más frecuente que veo en consulta es:

  • Embarazo y postparto: cambios en tejidos, presión mantenida meses y recuperación progresiva tras el parto.
  • Deportes frecuentes en la zona: running (por ejemplo, en el antiguo cauce del río Turia), crossfit, pádel… No porque el deporte sea “malo”, sino por impactos, presión y cómo se gestiona la carga.
  • Menopausia: cambios hormonales que pueden afectar a la calidad de los tejidos y a la función de soporte.
  • Cirugías pélvicas: pueden influir en la mecánica y en el control de la zona.

Si te estás preguntando “qué tipo de incontinencia tengo”, una pista muy clara es: si las pérdidas aparecen justo en tos/risa/salto/esfuerzo, lo más probable es que sea este tipo (o que sea el componente principal).

¿Qué es la incontinencia urinaria de urgencia?

La incontinencia urinaria de urgencia es cuando aparece una urgencia intensa por orinar y, a veces, se escapa antes de llegar al baño. No suele depender de toser o saltar. La señal principal es esa sensación de “tengo que ir ahora”. La International Continence Society define la urgencia como un deseo repentino y difícil de posponer.

Muchas mujeres me lo describen con una frase muy clara: “me entran ganas repentinas de orinar y no controlo el margen”. A veces se acompaña de ir al baño muy a menudo o levantarse por la noche. En algunos casos se relaciona con vejiga hiperactiva y con hiperactividad del detrusor. No es “falta de fuerza” sin más. Es una combinación de señales y hábitos.

Causas típicas

Cuando trabajo causas incontinencia mujer en consulta, suelo ordenar la búsqueda así:

  • Vejiga hiperactiva / hiperactividad del detrusor. La vejiga se activa antes de tiempo. Puede generar urgencia y pérdidas.
  • Irritantes vesicales y hábitos. Café, bebidas energéticas, alcohol o poca hidratación pueden aumentar la urgencia.
  • Infección o irritación urinaria. Si hay escozor, dolor, fiebre u olor fuerte, conviene descartar infección primero.
  • Estrés sostenido y tensión abdominal. No “causa” siempre, pero puede empeorar la sensibilidad y el control del impulso.
  • Cambios hormonales y etapa vital. Menopausia y postparto pueden modificar tejidos y sensaciones, según el caso.

Y una nota importante. El primer escalón suele ser conservador. Las guías recomiendan empezar por intervención conductual y entrenamiento (como el entrenamiento vesical) antes de escalar a opciones más invasivas.

Tabla comparativa: esfuerzo vs urgencia

Para aterrizar la diferencia entre incontinencia de esfuerzo y urgencia, aquí tienes una guía rápida elaborada desde mi consulta de suelo pélvico en Valencia. Muchas veces, solo con esto ya se aclara bastante el mapa (y, si no, nos orienta a que puede ser mixto).

Si al leerte piensas “me pasa un poco de las dos”, es muy común: se llama incontinencia mixta. En ese caso, la valoración sirve para decidir qué componente tratamos primero para que notes cambios antes.

Esfuerzo Urgencia
Detonador Tos, risa, estornudo, saltos, correr, levantar peso Ganas repentinas de orinar, sensación de “ahora o ahora”
Causa Suele haber debilidad del suelo pélvico y/o falta de soporte de la uretra + mala gestión de presiones Activación “anticipada” de la vejiga (vejiga hiperactiva, posible hiperactividad del detrusor) + hábitos/irritantes que aumentan la urgencia
Etapa común Postparto, menopausia, deportes de impacto (pero puede aparecer en otras etapas) Puede aparecer a cualquier edad; frecuente cuando hay urgencia recurrente, patrón de “por si acaso” o irritación vesical
Tratamiento  Rehabilitación del suelo pélvico + reeducación de presiones y carga (clave en tratamiento incontinencia urinaria mujer tipo esfuerzo) Entrenamiento vesical + técnicas de control de urgencia + ajuste de hábitos (y, si convive debilidad, también trabajo de suelo pélvico)

 

¿Cómo saber qué tipo tienes? 

Muchas veces, la duda real no es “¿tengo pérdidas?”, sino “qué tipo de incontinencia tengo”. Y lo entiendo: desde fuera, todo suena parecido. En casa puedes hacer un primer filtro fijándote en dos cosas: el detonante y la sensación. Si se escapa al reír, toser o entrenar, suele apuntar a esfuerzo. Si lo que manda es una urgencia fuerte y repentina, suele apuntar a urgencia. Si te pasa de ambas formas, puede ser mixto.

En la VIDÁ hago una valoración completa para confirmar el tipo y entender el porqué en tu caso. No es un “test mágico”, es un conjunto de piezas que encajan. Esto evita probar ejercicios al azar durante semanas. Si vienes con vergüenza, es normal. Lo vemos a diario y suele tener margen de mejora. Te explico lo que voy viendo, sin tecnicismos. Así elegimos el tratamiento incontinencia urinaria mujer más útil para ti. Normalmente incluye:

  • Una entrevista breve: cuándo pasa, cuánto, si hay dolor, hábitos, partos, menopausia y deporte.
  • Un diario miccional: horarios, cantidad de líquido, idas al baño y episodios de urgencia.
  • Exploración del suelo pélvico: fuerza, resistencia, coordinación y cómo respiras y gestionas la presión.
  • Pruebas funcionales suaves: tos o pequeños saltos para ver si aparece pérdida con esfuerzo.
  • Si hay señales de infección o irritación, lo primero es descartarlo antes de entrenar.

Con todo esto, solemos confirmar si predomina esfuerzo, urgencia o un cuadro mixto. Y ahí aparece la calma: ya no es “me pasa algo raro”, es un patrón concreto. Muchas mujeres llegan tras probar “ejercicios de suelo pélvico” de internet. No han fallado ellas; falló el diagnóstico. Cuando entiendes la diferencia entre incontinencia de esfuerzo y urgencia, el plan se vuelve específico. Y eso se nota: menos dudas, menos frustración y más progreso.

Tratamiento de la incontinencia de esfuerzo en mujeres (especialmente en postparto)

El objetivo del tratamiento incontinencia urinaria mujer tipo esfuerzo es práctico. Que puedas reír, toser o correr sin estar pendiente. Aquí no buscamos “apretar más” sin sentido. Buscamos soporte y buen timing. La base suele ser el entrenamiento del suelo pélvico, bien pautado y progresivo. Los estudios lo respaldan. Un metaanálisis en mujeres con incontinencia de esfuerzo observó reducción de pérdidas tras programas de entrenamiento (García-Sánchez et al., 2019). Y eso se entrena.

En postparto, además, hay que respetar tiempos y contexto. No es lo mismo a las seis semanas. Tampoco a los nueve meses. Por eso ajusto el plan a tu etapa y a tu día a día. También trabajamos la gestión de presiones y la respiración. Esa parte es clave. Lo notas cuando aparecen pérdidas de orina al toser. O cuando levantas al bebé. Si ya probaste ejercicios “de internet” y no cambió, es normal. Muchas veces faltaba estrategia.

Rehabilitación del suelo pélvico

Lo primero es comprobar algo básico: si el músculo se activa bien. Muchísimas mujeres creen que contraen, pero empujan hacia abajo. O aprietan glúteos y abdomen, pero no el suelo pélvico. En consulta me aseguro de que lo sientas y lo controles. También trabajamos la relajación. Suena raro, pero importa. Un suelo pélvico siempre tenso responde peor. Y puede empeorar la sensación de presión o pesadez en algunas etapas. Así evitamos entrenar a ciegas.

Después pasamos al entrenamiento con dosis, como en el gimnasio. Necesita progresión y seguimiento. No necesita heroicidades. Suelo organizarlo así, para que sea fácil de repetir en casa. Y para que se note en tu día a día:

  • Técnica: contracción y relajación, sin empujar.
  • Resistencia: mantener segundos, sin compensar.
  • Reacción: contracciones rápidas para tos o salto.
  • Funcionalidad: integrar al caminar, subir escaleras o coger peso.
    La pauta exacta se individualiza según tu valoración y tu etapa.

En postparto lo bajo a la vida real. Practicamos lo que te falla. Por ejemplo, estornudar sin pérdida. O levantarte de la cama sin “goteo”. O cargar el capazo con control. A esto se le llama anticipación del esfuerzo. La idea es que el cuerpo llegue antes que la presión. Aquí la constancia pesa más que la perfección. Y suele dar resultados. Estudios en postparto han evaluado programas estructurados de entrenamiento (Hilde et al., 2013; Woodley et al., 2017).

Tratamiento de la incontinencia de urgencia

En la urgencia, el objetivo no es “aguantar por aguantar”. Es recuperar margen. Que las ganas repentinas de orinar mujer dejen de mandarte a ti. El tratamiento incontinencia urinaria mujer suele empezar por medidas conservadoras. Las guías recomiendan el entrenamiento vesical como primera línea en urgencia o mixta, durante un mínimo de 6 semanas. Esa base suele funcionar mejor cuando se combina con hábitos realistas y un plan claro.

Entrenamiento vesical

Esto es reeducar a la vejiga, poco a poco, sin pelearte con tu cuerpo. La evidencia sugiere que el bladder training puede mejorar o incluso resolver síntomas en algunas personas frente a no hacer nada, aunque la calidad de la evidencia varía según estudios. En consulta lo traduzco a algo sencillo: pasar del “voy por si acaso” a “voy cuando toca”, con pasos medibles. Así recuperas control sin vivir en tensión.

Una forma práctica de empezar (siempre adaptada a tu caso) es:

  • Diario miccional 3 días: horas, líquidos, urgencia, escapes involuntarios.
  • Intervalos programados: eliges un intervalo “posible” y lo respetas (sin forzar).
  • Aumentos graduales: cuando el intervalo se estabiliza, lo subes poco a poco.
  • Técnicas para frenar la urgencia: respiración lenta, pausa, contracción suave del suelo pélvico.
  • Revisión semanal: ajustamos según cómo responde tu cuerpo.

Y un detalle que mucha gente no sabe: el trabajo del suelo pélvico también puede ayudar en urgencia, porque puede modular reflejos y mejorar la estabilidad uretral.

Mejora de hábitos diarios

Aquí soy muy honesta: no se trata de quitarte “todo lo que te gusta”. Se trata de ver qué te está irritando la vejiga y qué está alimentando el patrón de urgencia. En Valencia es típico que muchas mujeres consuman café varias veces al día; y en algunas, ese hábito aumenta la urgencia o la frecuencia. No pasa en todas, pero merece comprobarlo con método. Guías clínicas y materiales urológicos suelen recomendar revisar cafeína y alcohol si hay síntomas de vejiga hiperactiva.

Lo que suelo proponer como “experimento” (2 semanas) es:

  • Hidratación estable: ni “cero agua”, ni atracones por la tarde.
  • Revisar irritantes: café, té fuerte, bebidas con gas, edulcorantes, alcohol.
  • Evitar el “por si acaso”: ir al baño sin ganas entrena el patrón de urgencia.
  • Cuidar el estreñimiento: cuando el intestino está lleno, la vejiga lo nota.
  • Dormir y bajar el ritmo: la urgencia suele empeorar cuando vas acelerada.

¿Cuándo acudir a fisioterapia de suelo pélvico en Valencia?

Si notas pérdidas, no hace falta “esperar a que se pase”. La incontinencia suele mejorar más cuando se aborda pronto, con un plan claro. A mí me gusta enfocarlo así: si ya te está condicionando, merece atención. No por drama, sino por calidad de vida. Y porque elegir bien el tratamiento incontinencia urinaria mujer depende mucho de identificar el tipo y el contexto.

Acude si se cumple alguno de estos puntos:

  • Si las pérdidas limitan tu vida diaria (deporte, trabajo, relaciones, ocio).
  • Si no sabes la diferencia entre incontinencia de esfuerzo y urgencia.
  • Si te preguntas qué tipo de incontinencia tengo y no lo tienes claro.
  • Si tras el postparto las pérdidas no remiten.
  • Si ya has intentado ejercicios por tu cuenta sin mejora.

Y, sobre todo, si se repite el patrón. Da igual si son pérdidas de orina al toser o ganas repentinas de orinar mujer. Cuando algo se mantiene, se puede evaluar y ordenar. Una valoración en nuestro centro de fisioterapia de suelo pélvico en Valencia puede identificar exactamente la causa y el tipo de incontinencia. A partir de ahí, el tratamiento deja de ser “a ver si esto funciona” y pasa a ser algo hecho a medida.

Errores frecuentes

Aquí es donde muchas mujeres se atascan. No porque no tengan fuerza de voluntad, sino porque hacen cosas “lógicas” que, sin querer, mantienen el problema. Te dejo los errores más típicos que veo cuando alguien viene por incontinencia urinaria esfuerzo vs urgencia.

  1. Hacer los mismos ejercicios para todo
    Los ejercicios no son iguales si hablamos de esfuerzo o de urgencia. Si no entiendes la diferencia entre incontinencia de esfuerzo y urgencia, es fácil entrenar lo que no toca. Resultado: semanas de esfuerzo… y poca mejora.
  2. Ir al baño “por si acaso”
    Parece una buena idea, pero si lo haces de forma habitual, tu cuerpo aprende que cualquier mínima señal significa “corre”. Eso alimenta el patrón de urgencia y refuerza las ganas repentinas de orinar.
  3. Pensar que “más apretar” es mejor
    Un suelo pélvico no solo necesita fuerza. Necesita coordinación, elasticidad y buena respuesta en el momento adecuado. Si solo aprietas todo el día, puedes generar tensión. Y un músculo tenso no siempre funciona mejor.
  4. Cambiar hábitos de golpe y dejarlo a los 3 días
    Eliminar café, beber poquísimo, hacer 40 ejercicios al día… es difícil de sostener. Prefiero un plan realista, medible y progresivo. Si se puede mantener, funciona mejor.
  5. Entrenar impacto sin ajustar la carga
    Este es muy típico. Muchas corredoras que entrenan por la playa o el río en Valencia notan más pérdidas en carrera. No significa que tengas que dejar de correr. Significa que hay que ajustar carga, técnica, presión y progresión. Lo mismo con saltos, crossfit o pádel: el problema no es el deporte, es cómo tu cuerpo lo está gestionando ahora.

Si te reconoces en uno o dos, no pasa nada. La mayoría de mujeres vienen con alguno de estos puntos encima. La buena noticia es que, cuando los corriges, el tratamiento de la incontinencia urinaria suele avanzar más rápido.

Preguntas frecuentes 

¿A qué especialista debo acudir si tengo pérdidas de orina en Valencia?

Depende del caso, pero si quieres una primera puerta clara: empieza por tu médica/o de familia o ginecología para descartar infección u otras causas. Y, en paralelo, la fisioterapia especializada en suelo pélvico es muy útil cuando hablamos de pérdidas de orina al toser o de escapes involuntarios al hacer deporte. En incontinencia de esfuerzo (y mixta), las guías recomiendan como primera línea un programa supervisado de entrenamiento del suelo pélvico, al menos 3 meses.

¿La incontinencia urinaria se puede curar con fisioterapia en Valencia?

En muchos casos se puede mejorar muchísimo, e incluso resolver, pero depende del tipo, la intensidad y tus factores de riesgo (menopausia, embarazo, postparto, edad). En esfuerzo, el entrenamiento de suelo pélvico (bien hecho y supervisado) es una de las opciones con más respaldo. En urgencia, solemos combinar estrategias como entrenamiento vesical y hábitos. Y si es mixta, priorizamos lo que más te limita para que notes cambios antes.

¿Es normal tener pérdidas de orina después de tener un bebé en Valencia?

Es frecuente, pero “frecuente” no significa “me lo tengo que comer”. Tras el embarazo y el parto, es habitual que aparezca debilidad del suelo pélvico, cambios en tejidos y peor gestión de presiones. Ahí encaja muy bien un plan de tratamiento incontinencia urinaria mujer ajustado a tu etapa. Si han pasado semanas/meses y sigue igual, o si te limita al caminar, reír o entrenar, merece valoración. Cuanto antes se ordena, más rápido suele mejorar.

¿Cuántas sesiones necesito en una clínica de suelo pélvico en Valencia?

No hay un número universal. Depende de si es esfuerzo, urgencia o mixto, de si hay dolor, y de cuánto puedas sostener en casa. Lo más típico es que trabajemos en ciclos: valoración + primeras semanas para técnica y hábitos + progresión. En incontinencia de esfuerzo y mixta, se recomienda un programa supervisado de al menos 3 meses. En urgencia, el entrenamiento vesical suele plantearse como mínimo varias semanas, con revisión y ajustes. 

¿Los ejercicios son los mismos para esfuerzo y urgencia?

No, y aquí está uno de los errores que más frustra. En esfuerzo, la clave suele ser soporte y reacción ante aumentos de presión (tos, salto): por eso aparecen pérdidas de orina al toser. En urgencia, manda el impulso: esa sensación de ganas repentinas de orinar mujer. La ICS define urgencia como una necesidad imperiosa de orinar difícil de posponer. Por eso aquí trabajamos más el entrenamiento vesical, el control de la urgencia y hábitos. A veces se combinan ambas cosas, si es mixto.

Conclusión

Si has llegado hasta aquí buscando incontinencia urinaria esfuerzo vs urgencia, quédate con esto: el primer paso no es hacer “ejercicios al azar”. Es entender la diferencia entre incontinencia de esfuerzo y urgencia. En esfuerzo, el detonante suele ser la presión (por ejemplo, pérdidas de orina al toser o entrenando). En urgencia, manda el impulso, como ganas repentinas de orinar mujer. Y sí: también existe el tipo mixto, que es más común de lo que parece.

Cuando una paciente me dice “qué tipo de incontinencia tengo”, yo lo traduzco a algo muy humano: “vamos a ponerle nombre a lo que te pasa para que deje de darte vueltas”. Porque, detrás de casi todos los casos, hay un patrón tratable y unas causas incontinencia mujer bastante repetidas (embarazo, postparto, menopausia, hábitos, carga deportiva, etc.). Con un plan bien enfocado, el tratamiento incontinencia urinaria mujer suele dar cambios reales y medibles.

Si vives en Valencia y tienes síntomas de incontinencia urinaria de esfuerzo o urgencia, una valoración personalizada puede ayudarte a identificar la causa y comenzar un tratamiento efectivo desde las primeras sesiones.

Bio profesional de la autora

Andrea Climent es graduada en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte y graduada en Fisioterapia (ICOFCV nº 9998). Tiene 5 años de experiencia clínica y está especializada en salud de la mujer, con especial foco en el tratamiento de suelo pélvico. En VIDÁ combina la fisioterapia con el ejercicio terapéutico para ayudar a mujeres con dolor, disfunciones pélvicas y problemas relacionados con el embarazo y el postparto, integrando también herramientas como la diatermia cuando el caso lo requiere.

 

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