Si arrastras una lesión muscular, es probable que sigas notando tirantez, pinchazos o debilidad cuando fuerzas un poco. A veces descansas unos días, aplicas hielo o estiras más, pero en cuanto vuelves al deporte reaparece el dolor. En Valencia cada vez más deportistas acuden a la diatermia para recuperarse de lesiones musculares sin alargar los tiempos de baja. Este artículo está redactado siguiendo criterios clínicos de fisioterapia basada en evidencia, para ayudarte a decidir con más tranquilidad.
Somos Mamen Zamora y Andrea Climent, graduadas en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte y en Fisioterapia (ICOFCV nº 9998). En VIDÁ combinamos ejercicio terapéutico, tratamiento manual y diatermia para lesiones musculares en personas que entrenan en gimnasio, corren por el río o cargan peso trabajando. En las siguientes secciones te explicamos qué es la diatermia, cómo actúa sobre el músculo, qué beneficios tiene, en qué lesiones la usamos, cuántas sesiones suelen necesitarse y cuándo puede no ser la mejor opción.
¿Qué es la diatermia y cómo actúa sobre el tejido muscular?
Cuando hablamos de diatermia en consulta nos referimos a un tipo de corriente de radiofrecuencia que aplicamos con un equipo específico. No es un “calor por fuera”, como cuando usas una bolsa caliente, sino un calor que se genera dentro del tejido. Entre dos electrodos creamos un circuito y, regulando la intensidad, conseguimos que el músculo se caliente desde dentro de forma controlada. Eso nos permite trabajar zonas profundas sin castigar la piel ni el tejido más superficial.
En la práctica, ¿qué buscamos con esto? Sobre todo, mejorar la circulación en la zona lesionada, llevar más oxígeno al músculo y ayudar a que elimine antes los productos de la inflamación. Cuando usamos diatermia en lesiones musculares vemos, muchas veces, que baja el dolor. Se reduce la sensación de rigidez y el músculo “cede” mejor al estiramiento y al trabajo activo. Por eso solemos integrar la diatermia dentro de un plan de tratamiento muscular profundo. Combinado con ejercicio terapéutico y terapia manual, especialmente en deportistas y personas activas.
El tipo de diatermia que utilizamos en nuestra clínica de fisioterapia en Valencia es la conocida como TECAR, que trabaja en dos modos: capacitivo y resistivo. Con el modo capacitivo solemos tratar capas más superficiales, con el resistivo llegamos mejor a estructuras profundas y tendones. En función de la lesión muscular, decidimos con la persona qué combinación tiene más sentido ese día. Así la diatermia no se convierte en “la máquina que lo hace todo”. Sino en una herramienta más dentro de un tratamiento de fisioterapia avanzada adaptado a cada caso.
Beneficios de la diatermia para la recuperación muscular
Aceleración de la reparación de fibras musculares
Cuando una persona llega con una rotura o una sobrecarga, casi siempre quiere una recuperación muscular rápida. Con la diatermia para lesiones musculares buscamos precisamente eso: crear un entorno interno que facilite la reparación. Al aumentar la temperatura profunda y el flujo sanguíneo, el músculo recibe más oxígeno y nutrientes. Esto, combinado con el ejercicio que pautamos, suele ayudarnos a avanzar de fase antes y a que el tejido cicatrice con más calidad.
En la práctica, lo notamos en pequeños detalles: el músculo tolera mejor la carga, las series de ejercicios no “queman” tanto y la sensación de fatiga disminuye. No es magia ni una solución instantánea. Pero sí una herramienta que, usada con criterio, puede acortar plazos respecto a un reposo pasivo. Por eso solemos integrarla en nuestros planes de tratamiento muscular profundo cuando queremos que la recuperación sea más eficiente.
Reducción del dolor y de la inflamación
Otro motivo por el que usamos diatermia es porque muchas personas llegan con dolor que no les deja moverse con normalidad. La radiofrecuencia nos ayuda a modular ese dolor y a rebajar la inflamación local en fases concretas de la lesión. Cuando el dolor baja un poco, la persona se mueve mejor y podemos introducir antes ejercicio, estiramientos suaves y trabajo de fuerza sin que todo duela.
En consulta lo vemos mucho en deportistas que entrenan varios días por semana. Aplicamos diatermia para lesiones en la zona afectada y, al combinarla con fisioterapia avanzada (terapia manual, ejercicio y educación), conseguimos que la molestia sea más manejable. Eso no significa “apagar” el dolor y olvidarse del problema, sino crear las condiciones para que la musculatura pueda trabajar sin tanto bloqueo.
Mejora de la elasticidad y movilidad del músculo lesionado
Después de una lesión muscular es muy frecuente que la persona note el músculo “corto”, rígido o con miedo a estirarse. En esos casos, la diatermia nos permite calentar en profundidad el tejido antes de trabajar la movilidad. Cuando aplicamos calor profundo y luego hacemos estiramientos o ejercicios específicos, el músculo suele ceder mejor y la sensación de tirantez disminuye.
Nosotras lo usamos mucho en gemelos, isquiotibiales y musculatura del muslo, tanto en personas que corren como en quienes pasan muchas horas sentadas. La combinación de diatermia, trabajo activo y pautas de movimiento fuera de la camilla ayuda a recuperar rango de movimiento sin forzar. De esta forma, no solo buscamos que el músculo deje de doler, sino que vuelva a moverse con confianza y sin esa rigidez constante.
Prevención de recaídas y nuevas lesiones
Uno de los grandes retos en lesiones musculares no es solo curarlas, sino evitar que se repitan cada pocas semanas. Aquí la diatermia no actúa sola, pero sí nos da margen para trabajar mejor. Al reducir el dolor y mejorar la función muscular, podemos adelantar el momento en el que la persona empieza con ejercicios más exigentes y trabajo de fuerza bien programado. Esa fase es clave para prevenir recaídas.
En nuestros planes de tratamiento muscular profundo solemos utilizar la diatermia para acompañar el proceso de vuelta al deporte. No se trata de “engancharse a la máquina”, sino de aprovecharla en momentos concretos para que el músculo tolere mejor los cambios de carga. Así, la persona no solo se recupera antes, sino que entiende qué hacer para no volver al mismo punto unas semanas después.
Lesiones musculares que mejoran con diatermia
En consulta vemos muchas lesiones musculares que no terminan de mejorar solo con reposo y analgésicos. En estos casos, la diatermia para lesiones es una herramienta que usamos como apoyo al tratamiento activo. Buscamos una recuperación muscular rápida, pero siempre integrando ejercicio, terapia manual y cambios de hábitos. La evidencia sobre radiofrecuencia diatérmica indica beneficios en dolor, función y tiempo de recuperación en lesiones musculoesqueléticas. A continuación te contamos en qué perfiles la usamos con más frecuencia.
Roturas fibrilares
Las roturas fibrilares son una de las consultas más frecuentes en deportistas recreativos y personas activas. En fases iniciales priorizamos el control del dolor y la protección de la zona lesionada. Cuando el tejido tolera algo más de carga, solemos introducir Indiba para roturas fibrilares como parte del plan. El objetivo es mejorar la circulación local, modular el dolor y facilitar el trabajo de fuerza progresiva. Estudios recientes describen menos dolor y mejor función cuando se combina radiofrecuencia diatérmica con ejercicio supervisado.
Contracturas y sobrecargas
Las contracturas y sobrecargas aparecen mucho en personas que entrenan con pesas o repiten gestos en su trabajo. Llegan a consulta con sensación de nudo, rigidez y fatiga constante en un grupo muscular concreto. En estos casos combinamos liberación manual, ejercicio y tratamiento muscular profundo con diatermia sobre la zona más afectada. El calor interno ayuda a que el músculo se relaje, ceda mejor al estiramiento y tolere antes la carga. La evidencia en lesiones musculoesqueléticas apoya esta combinación de radiofrecuencia y ejercicio para mejorar dolor y función.
Desgarros musculares
Los desgarros musculares implican una lesión más extensa y suelen requerir un control médico y fisioterapéutico cercano. En fases muy agudas priorizamos la valoración, el manejo del dolor y las pruebas necesarias antes de usar diatermia. Cuando el tejido está más estable y ya conocemos el diagnóstico, podemos introducir sesiones de diatermia bien dosificadas. Buscamos reducir dolor, mejorar la movilidad y preparar al músculo para un programa de fuerza progresiva específico. Siempre explicamos que la máquina no regenera el músculo sola, sino que facilita el trabajo posterior de rehabilitación.
Tendinopatías relacionadas (si procede)
Algunas lesiones musculares se acompañan de irritación en el tendón, como ocurre en el Aquiles, el rotuliano o el supraespinoso. En estos casos podemos plantear diatermia para tendinopatías como complemento al ejercicio específico y a la educación en carga. Investigaciones demuestran que a radiofrecuencia profunda ayuda a mejorar la vascularización local y puede reducir el dolor en tendinopatías crónicas seleccionadas. Por eso siempre revisamos primero el tipo de tendinopatía y adaptamos la dosis, la zona y la frecuencia de aplicación.
Lesiones deportivas comunes
En la clínica vemos muchas lesiones deportivas en personas que corren, juegan al pádel o entrenan fuerza en gimnasio. Suelen ser combinaciones de sobrecargas y pequeñas roturas que se repiten cuando sube la intensidad. En este perfil usamos la diatermia para lesiones musculares como parte de un plan que también incluye fuerza y técnica. Siempre dejamos claro que buscamos una recuperación muscular rápida, pero basada en progresiones realistas y adaptadas a cada caso.
¿Cuántas sesiones de diatermia se necesitan?
La evidencia clínica y los protocolos habituales de TECAR hablan de tratamientos entre tres y diez sesiones en promedio. Al principio solemos ver a la persona dos o tres veces por semana, según el dolor y la fase lesional. Después vamos espaciando las sesiones mientras aumentamos el ejercicio y la fuerza específica del músculo afectado.
Mucha gente nota cambios en el dolor o en la rigidez después de las primeras tres o cuatro sesiones. Eso no significa que la lesión esté resuelta, pero sí que el tejido empieza a responder al tratamiento muscular profundo. En cada sesión revisamos tu evolución y ajustamos si tiene sentido seguir con diatermia, espaciarla o terminar antes.
No existe un número mágico de sesiones igual para todas las personas ni para todas las lesiones. Por eso en nuestro centro de fisioterapia en Valencia siempre empezamos con una valoración detallada y un plan personalizado. Te explicamos cuántas sesiones de diatermia para lesiones musculares estimamos y qué haremos en cada fase. Nuestro objetivo es una recuperación muscular rápida, sin saltarnos fases importantes de la cicatrización y del trabajo de fuerza.
¿Es segura la diatermia? Contraindicaciones y precauciones
Vamos a resumir la seguridad de la diatermia en formato lista, para que sea más clara.
Recuerda que cada caso debe valorarse de forma individual por tu fisioterapeuta.
Situaciones en las que solemos usar diatermia con seguridad
- Lesiones musculares sin banderas rojas médicas y con diagnóstico claro de la estructura afectada.
- Personas sin marcapasos ni dispositivos electrónicos implantados en la zona del pecho.
- Pacientes sin tumores activos en la zona tratada ni infecciones locales importantes.
- Cuando buscamos tratamiento muscular profundo para reducir dolor y rigidez y facilitar el ejercicio.
Contraindicaciones principales: cuándo no usamos diatermia
- Presencia de marcapasos u otros dispositivos electrónicos implantados en el tórax.
- Tumores activos en la zona a tratar o muy próxima a ella.
- Trombosis venosa profunda, flebitis o problemas circulatorios graves en la región.
- Infecciones agudas en la piel o el tejido muscular que queremos tratar.
- Alteraciones importantes de la sensibilidad que impiden notar bien el calor profundo.
- Embarazo cuando la zona a tratar está cerca del abdomen o la pelvis.
Precauciones tanto Mamen como Andrea seguimos durante el tratamiento
- Antes del tratamiento revisamos historia clínica, medicación y pruebas de imagen disponibles.
- Ajustamos la intensidad para que sientas un calor agradable, nunca dolor ni quemazón.
- Durante la sesión te preguntamos sensaciones y modificamos parámetros si algo resulta molesto.
- Combinamos la diatermia para lesiones musculares con ejercicio y educación, nunca como único tratamiento.
- Si aparece mareo, malestar general o dolor intenso, detenemos la aplicación y reevaluamos tu caso.
En nuestro centro de fisioterapia en Valencia siempre valoramos si la diatermia es apropiada para ti antes de empezar. Si tienes dudas sobre la seguridad del tratamiento, puedes preguntarnos en la primera visita.
Diatermia vs. otros tratamientos: ¿cuándo elegirla?
En consulta nos preguntan a menudo si la diatermia es mejor que otros tratamientos de fisioterapia. Nosotras no hablamos de mejor o peor, sino de qué encaja más en cada momento. Hay lesiones que responden muy bien a ejercicio y terapia manual, sin necesidad de tecnologías adicionales.
La diatermia para lesiones nos ayuda sobre todo en fases con dolor alto o mucha rigidez muscular. En esos casos buscamos un tratamiento muscular profundo que prepare el tejido para trabajar mejor en camilla y gimnasio. Cuando el dolor es leve o la lesión está muy avanzada, puede que prioricemos ejercicio y educación sin diatermia.
Para que lo veas claro, solemos usar cada tratamiento en estas situaciones:
- Diatermia: la elegimos cuando hay dolor moderado o alto, rigidez marcada y necesidad de volver pronto al deporte.
- Ejercicio terapéutico: es la base del tratamiento casi siempre, especialmente para prevenir recaídas y ganar capacidad funcional
- Terapia manual: la usamos para mejorar movilidad, modular el dolor y preparar el músculo antes del trabajo activo específico.
- Otros agentes físicos: frío, calor superficial o electroterapia analgésica pueden complementar, pero rara vez son protagonistas del proceso.
Algunas personas nos preguntan si la marca Indiba es mejor que otros equipos de diatermia. Indiba es una marca de referencia en radiofrecuencia, pero lo importante es el criterio de quien la aplica. Y a nivel de prestaciones hay otras marcas mucho mejores (más potencia e intensidad) con menos “nombre”. Importa más la valoración, el plan de carga y cómo integramos la tecnología en la fisioterapia avanzada.
Hay veces en las que decidimos no usar diatermia, aunque la persona lo pida expresamente. Si sospechamos una lesión grave sin diagnóstico, preferimos derivar primero a valoración médica. También evitamos la diatermia cuando la persona busca un resultado rápido sin compromiso con el ejercicio posterior.
Caso práctico / Ejemplo real
Te contamos un caso reciente que hemos tratado en nuestro centro de fisioterapia:
Paciente X, 36 años, corre por el río tres veces por semana desde hace años. Llegó a consulta por una rotura fibrilar moderada en el gemelo interno derecho. Andrea llevó la valoración principal y revisó pruebas, historial deportivo y tiempos de recuperación anteriores.
Decidimos combinar ejercicio progresivo, trabajo de fuerza y diatermia para lesiones musculares durante varias semanas.
Las primeras sesiones se centraron en modular el dolor y mejorar la movilidad del tobillo y pie. A partir de la tercera sesión, la paciente X ya notaba menos rigidez al caminar y subir escaleras. El músculo toleraba mejor el tratamiento muscular profundo y pudimos introducir saltos bajos y cambios de ritmo. En la séptima sesión retomó carreras suaves, con control de carga y sin aumento del dolor.
Mamen acompañó todo el proceso revisando la planificación semanal de entrenamiento y ajustando descansos y ejercicios complementarios. El objetivo no fue solo volver a correr, sino reducir el riesgo de nuevas lesiones en gemelos. En casos como este usamos diatermia para lesiones como apoyo, nunca como solución aislada.
Diatermia en Valencia: por qué elegir VIDÁ
En VIDÁ trabajamos cada día con personas activas que no quieren parar por una lesión muscular. Somos un centro de fisioterapia valenciano donde unimos ejercicio, terapia manual y diatermia para lesiones musculares.
Mamen y Andrea, somos amigas de la carrera y compartimos formación en Ciencias del Deporte y Fisioterapia, además de años de experiencia clínica. Cada una sigues estudiando por su cuenta y mejorando la calidad del servicio conjunto. Nuestra fisioterapia avanzada no se basa solo en máquinas, sino en movimiento, fuerza y acompañamiento cercano.
En la primera visita valoramos tu caso, explicamos opciones y decidimos si la fisioterapia con diatermia tiene sentido o no. Si no es el mejor tratamiento para ti, te lo diremos con honestidad y propondremos alternativas. Nuestro objetivo es que entiendas el proceso, participes en él y vuelvas a moverte con confianza.
Preguntas frecuentes sobre diatermia muscular
¿Qué es la diatermia y para qué sirve en lesiones musculares?
¿La diatermia acelera la recuperación muscular?
¿Cuántas sesiones de diatermia se necesitan para notar mejoría?
¿La diatermia es segura para roturas fibrilares o contracturas?
¿Qué diferencia hay entre diatermia e Indiba?
Conclusión
Si arrastras una lesión muscular, no tienes por qué resignarte a convivir con el dolor. Con un plan de ejercicio bien pautado y diatermia para lesiones musculares, la recuperación puede ser más llevadera.
En VIDÁ te valoramos de forma individual y diseñamos un tratamiento muscular profundo adaptado a tu lesión y objetivos. Si quieres saber si la fisioterapia con diatermia encaja en tu caso, puedes reservar tu primera sesión con nosotras. Estaremos encantadas de ayudarte a volver a moverte con confianza y sin miedo a nuevas lesiones.
Sobre las autoras
Este artículo ha sido elaborado por el equipo de entrenamiento y fisioterapia de VIDÁ.
Mamen Zamora es graduada en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte, con varios másteres en valoración funcional, entrenamiento para la salud y ejercicio en pacientes oncológicos. Actualmente realiza un doctorado en Ciencias de la Salud investigando los efectos del ejercicio de alta intensidad y fuerza en personas con cáncer. Su trabajo se centra en diseñar programas de ejercicio seguros y eficaces para personas con dolor y patología, integrando siempre la evidencia científica más actual.
Andrea Climent es graduada en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte y graduada en Fisioterapia (ICOFCV nº 9998). Cuenta con 5 años de experiencia clínica y está especializada en salud de la mujer, con especial foco en el tratamiento de suelo pélvico. En VIDÁ combina la fisioterapia con el ejercicio terapéutico para ayudar a mujeres con dolor, disfunciones pélvicas y problemas relacionados con el embarazo y el postparto, integrando también herramientas como la diatermia cuando el caso lo requiere.


