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Si notas que una lesión se inflama y te frena, no estás solo. En consulta lo vemos a diario. La diatermia para la inflamación en Valencia se usa como apoyo en fisioterapia avanzada. Se aplica tecnología de radiofrecuencia terapéutica para modular dolor y circulación. Pero no es magia, ni sustituye un plan de ejercicio. Aquí entenderás qué hace y cuándo tiene sentido. También verás la diferencia entre diatermia e Indiba.

La inflamación no siempre significa daño grave, ni que debas parar semanas. A veces es una suma de carga, sueño y estrés. Si te pasa, no es falta de voluntad. En estos casos se usa radiofrecuencia para inflamación, dentro de la diatermia en fisioterapia. El objetivo es mejorar temperatura y perfusión local, y facilitar movimiento. Así reduces dolor, sin depender solo de un tratamiento para inflamación muscular. La clave es combinarlo con educación y ejercicio dosificado.

El texto está escrito por Andrea Climent, fisioterapeuta y colegiada (ICOFCV nº 9998) y Mamen Zamora, graduada en CAFD y doctoranda en ejercicio y cáncer. Andrea suma más de 5 años de experiencia clínica y se especializa en suelo pélvico. En los siguientes apartados verás beneficios, fases y contraindicaciones. También explicamos cuántas sesiones suelen pautarse y qué esperar después. Y te damos señales claras para decidir si pedir valoración.

¿Qué es la diatermia y cómo actúa en procesos inflamatorios?

La diatermia es una técnica que usa corriente de alta frecuencia para generar calor en el tejido. En consulta también la oirás como TECAR o CRET, según el equipo. Ese calor es “endógeno”, porque se produce dentro del cuerpo, no fuera. Por eso se usa en diatermia en fisioterapia cuando buscamos moverte mejor, con menos dolor.

Cuando hay inflamación, suele haber dolor, rigidez y una zona más sensible al esfuerzo. La radiofrecuencia para inflamación busca aumentar temperatura y perfusión, y ayudar al drenaje local. Esto puede apoyar la recuperación, junto al ejercicio, la carga progresiva y el descanso. Si te suena Indiba, piensa en una marca de tecnología de radiofrecuencia terapéutica. El objetivo es el mismo: aplicación segura, dosificada y adaptada a tu lesión.

Suele ocurrir esto durante o después de la sesión con diatermia:

  • Calor agradable o sensación de activación, sin dolor punzante.
  • Menos rigidez al moverte, especialmente tras la sesión.
  • Mejor tolerancia a ejercicios suaves, sin forzar el tejido.
  • Alivio del dolor que facilita caminar o entrenar con control.
  • Una base mejor para que el ejercicio haga su trabajo.

En ensayos, se han visto mejoras de dolor y función con radiofrecuencia (Albornoz-Cabello et al., 2023). También hay datos en rodilla, con mejoría clínica en artrosis (Lara-Palomo et al., 2024). Y en hombro doloroso, se describen cambios en dolor y movilidad. Aun así, esto no reemplaza la valoración, ni asegura el mismo resultado en todos.

Beneficios de la diatermia para reducir la inflamación

Cuando la zona está inflamada, el cuerpo se protege y te hace mover menos. La diatermia busca cambiar ese escenario sin forzar el tejido. En fisioterapia avanzada, la usamos como un empujón para que puedas empezar a moverte mejor. Lo más habitual es que notes:

  • Menos dolor para moverte con seguridad.
  • Menos rigidez al caminar o entrenar suave.
  • Sensación de zona “más suelta” y menos cargada.
  • Mejor tolerancia al ejercicio pautado.

Disminución rápida del dolor

Muchas personas notan alivio durante la sesión o en las horas posteriores. Esto no significa curación, significa que el sistema baja el volumen del dolor. Con menos dolor, es más fácil hacer el ejercicio que realmente te recupera. Ese margen ayuda a acelerar recuperación lesiones cuando lo combinamos con carga progresiva.

Aumento del drenaje y circulación

En inflamación suele haber líquido y tejidos más “pesados”. La radiofrecuencia para inflamación puede favorecer circulación y drenaje, según la tolerancia de tu caso. Por eso a veces baja la sensación de hinchazón y mejora la movilidad. En consulta lo ajustamos para que sea cómodo y seguro

Mejora del metabolismo celular

El calor controlado cambia la actividad local de las células y el intercambio de nutrientes. Traducido: el tejido recibe mejores condiciones para reparar, si el estímulo es el adecuado. Ahí es donde la tecnología de radiofrecuencia terapéutica bien dosificada marca diferencias. No buscamos “más fuerte”, buscamos “mejor medido”.

Menor rigidez y mayor movilidad

Con inflamación, el músculo y la fascia se vuelven más reactivos. Tras la sesión, muchas personas se levantan con más rango y menos guardia. Nosotras lo aprovechamos para reeducar el movimiento, sin dolor ni prisas. Si aquí nos pasamos, el cuerpo se vuelve a cerrar.

Aceleración de la reparación tisular

En fases subagudas, la diatermia puede apoyar la reparación del tejido lesionado. Se usa como parte de un plan, no como sesión suelta aislada. Cuando el objetivo es tratamiento para inflamación muscular, ajustamos intensidad y tiempo con mucha precisión. Si hay irritación, bajamos y cambiamos estrategia.

Lesiones inflamatorias que mejoran con diatermia

No todas las lesiones responden igual, y eso es importante decirlo. La diatermia suele ayudar cuando hay dolor, rigidez y un edema moderado. Si el tejido está muy irritado, primero bajamos carga y calmamos. Luego, usamos la técnica como apoyo para volver a moverte con seguridad.

En nuestra clínica de fisioterapia avanzada en Valencia lo vemos mucho en corredores del río y deportistas amateurs. Suele encajar especialmente si te pasa esto:

  • Te duele al empezar, pero mejoras al moverte.
  • Notas la zona “cargada” y con rigidez por la mañana.
  • Hay inflamación leve, sin señales de alarma.
  • Toleras calor agradable, sin dolor punzante.

Tendinitis y tendinopatías

En tendones sobrecargados, el objetivo no es “apagar” el dolor sin más. Buscamos que puedas volver a cargar el tendón, poco a poco. La fisioterapia con diatermia puede ayudarte a tolerar mejor el movimiento. Después, el trabajo clave es el ejercicio específico y progresivo.

Contracturas con inflamación asociada

Cuando un músculo se contractura, a veces hay irritación alrededor. Ahí la radiofrecuencia para inflamación puede aliviar y bajar la rigidez. Pero si sigues con la misma carga, el problema vuelve. Por eso siempre lo unimos a cambios de entrenamiento y fuerza.

Roturas fibrilares en fase subaguda

En fase subaguda, el dolor suele bajar, pero queda rigidez y miedo al gesto. Aquí buscamos mejorar movilidad y tolerancia a la carga. La diatermia puede ayudar a preparar el tejido para el ejercicio. Es una forma práctica de acelerar recuperación lesiones, sin saltarte fases.

Inflamaciones articulares leves

En irritaciones leves, la prioridad es recuperar rango sin aumentar el dolor. Si la articulación está reactiva, dosificamos mucho la intensidad. La sensación debe ser cómoda, nunca agresiva. Y la pauta de ejercicio manda, no la máquina.

Edemas residuales tras lesión o cirugía

A veces ya no hay lesión activa, pero queda hinchazón y sensación pesada. En esos casos, el objetivo es favorecer drenaje y movimiento. La diatermia puede ser un apoyo dentro del plan. Si hay signos raros, derivamos y no forzamos.

¿Cuándo es mejor usar diatermia? Fases y recomendaciones

No hay una fase perfecta para todos. Primero valoramos tu lesión y tu tolerancia al movimiento. La diatermia suele encajar mejor en fase subaguda. Ahí baja dolor y rigidez, y te deja entrenar con control. En fase muy aguda, se usa si procede y con dosis suave. En fase crónica, sirve para preparar tejidos antes del ejercicio. Siempre debe acompañar un plan de carga progresiva. Si duele más después, ajustamos intensidad o cambiamos estrategia.

La evidencia apoya mejoras de dolor y función al combinar diatermia con ejercicio. En artrosis de rodilla, un ensayo halló mejoras en dolor y función con radiofrecuencia. Una revisión en rehabilitación describe resultados prometedores, pero advierte heterogeneidad y calidad variable (Beltrame et al., 2020). Por eso, nuestra regla es simple: primero función, luego intensidad. Si no puedes moverte mejor, paramos y reevaluamos.

Estas suelen ser las fases que Andrea y Mamen identificamos en consulta: 

  • Fase aguda (0–72 h): analgesia suave, sin calor excesivo ni “rebote” posterior.
  • Fase subaguda (3–21 días): más dosis para ganar movilidad y empezar fuerza guiada.
  • Fase crónica (>3 semanas): “precarga” antes de ejercicios exigentes y readaptación.
  • Si hay edema: drenaje, movimiento suave y compresión cuando procede.
  • Si hay irritación fuerte: bajamos carga y revisamos diagnóstico

¿Cuántas sesiones se necesitan para ver cambios?

Lo normal es notar algo tras la primera sesión, aunque sea pequeño. El cambio estable suele aparecer tras varias sesiones, no en una sola. Depende de la lesión, tu carga diaria y cómo reacciona tu cuerpo. Por eso hablamos de rangos, no de números mágicos. Si el dolor baja, aprovechamos ese margen para moverte y fortalecer. Ahí es donde la diatermia aporta valor, dentro de un plan.

Nosotras solemos revisar tu evolución cada dos o tres sesiones. Si mejoras, mantenemos la pauta y subimos ejercicio, con radiofrecuencia para inflamación cuando conviene. Si no mejoras, cambiamos variables, o incluso replanteamos el diagnóstico. En cuadros crónicos, a veces hacen falta más sesiones, pero con objetivos claros. La idea es que cada sesión tenga una razón, no solo “hacer máquina”. Si vienes preguntando por Indiba para inflamación, lo importante es la dosificación.

Influye sobre todo esto:

  • Antigüedad de la lesión y nivel de irritación actual.
  • Tipo de tejido: músculo, tendón, fascia o articulación.
  • Calidad del sueño, estrés y recuperación semanal.
  • Si hay edema o limitación importante de movimiento.
  • Tu plan de carga y fuerza, y si lo cumples.

Como orientación, una sobrecarga muscular suele requerir entre 2 y 4 sesiones. En tendinopatías, preferimos 4 a 8, junto a fuerza específica y paciencia. Tras cirugía, el número varía más, y priorizamos movilidad y drenaje. Si estás con medicamento para la inflamación muscular, coordínalo con tu médico. Nuestro objetivo es acelerar recuperación lesiones sin saltarnos pasos. Y si el dolor rebota, bajamos intensidad y ajustamos el plan.

Seguridad del tratamiento y contraindicaciones

La diatermia es un tratamiento seguro cuando se aplica con criterio clínico. Aun así, no es para todo el mundo. Hay situaciones en las que se evita o se adapta. La clave es valorar tu caso antes de empezar. Y ajustar dosis, tiempo y objetivo en cada sesión.

No se recomienda si existe alguna de estas situaciones:

  • Embarazo, salvo indicación y zona permitida por tu profesional.
  • Marcapasos u otros implantes electrónicos activos.
  • Trombosis, problemas vasculares graves o sangrado activo.
  • Infección local, fiebre o proceso inflamatorio sistémico importante.
  • Tumor activo en la zona a tratar, salvo indicación médica específica.
  • Herida abierta sin control, o piel muy irritada en ese momento.

Precauciones habituales que siempre revisamos:

  • Implantes metálicos, prótesis o material de osteosíntesis reciente.
  • Pérdida de sensibilidad, neuropatías o dificultad para notar el calor.
  • Tratamientos oncológicos recientes, según fase y autorización médica.
  • Si tomas medicamento para la inflamación muscular, por dolor o por otra causa.
  • Si buscas Indiba inflamación, lo importante es tu indicación, no la marca.

Nosotras estamos muy atentas a las señales que indican que es necesario parar y revisar el plan: dolor punzante durante la sesión, o aumento claro del dolor después. Hinchazón que progresa, calor intenso o enrojecimiento mantenido. Hormigueo nuevo, pérdida de fuerza o dolor nocturno que empeora.

Preguntas frecuentes sobre diatermia e inflamación (FAQ)

¿Cómo ayuda la diatermia a reducir la inflamación?

La diatermia aplica calor endógeno y puede mejorar perfusión y drenaje local. Eso suele bajar rigidez y facilitar movimiento. No “borra” la inflamación en un minuto, la modula. El objetivo es que puedas moverte mejor y empezar a cargar con control.

¿La diatermia acelera la recuperación de lesiones?

Puede ayudar a acelerar recuperación lesiones si se combina con ejercicio pautado. Si solo haces máquina, el efecto suele durar menos. La recuperación real viene de recuperar función y tolerancia a la carga. La técnica te da margen para entrenarlo con menos dolor.

¿Cuántas sesiones hacen falta?

Depende del tejido, la fase y tu respuesta. En sobrecargas, a veces 2–4 sesiones son suficientes. En tendinopatías, suele ser un proceso más largo, con fuerza específica. Lo importante es revisar resultados cada pocas sesiones y ajustar.

¿Es doloroso el tratamiento?

No debería doler. Lo normal es notar calor agradable y sensación de “zona activa”. Si sientes dolor punzante o quemazón, se baja intensidad o se detiene. En fisioterapia avanzada la comodidad es un criterio de seguridad.

¿Qué diferencia hay entre diatermia e Indiba?

Diatermia es la técnica general. Indiba es una marca de equipo. Es como decir “zapatillas” y “Nike”. Lo que importa es la valoración, la dosis y el plan de carga.

¿La diatermia sustituye al reposo o al hielo?

No. A veces el reposo relativo ayuda, y el frío puede aliviar en fase aguda. La radiofrecuencia para inflamación se usa como apoyo, no como sustituto. Si te sirve el hielo, lo usamos. Si te bloquea y te deja rígido, buscamos otra opción.

¿Para qué tipo de lesiones inflamatorias sirve?

Suele ir bien en tendinopatías, contracturas con irritación y fase subaguda de roturas. También en edemas residuales y rigidez articular leve. Si hay señales de alarma, primero se descarta patología importante. Luego se decide si encaja.

¿Dónde hacer tratamientos de diatermia en Valencia?

Lo ideal es hacerlo en un centro que combine terapia y ejercicio. Así la sesión se integra en tu recuperación real. En el siguiente apartado te contamos cómo trabajamos en VIDÁ. Y cómo decidir si necesitas valoración.

¿Dónde realizar un tratamiento de diatermia para inflamación en Valencia?

Elegir centro importa tanto como elegir técnica. Busca una valoración completa, no solo una aplicación de máquina. Nosotras preguntamos por tu historia, tu carga y tus objetivos. Luego medimos dolor, movimiento y tolerancia al gesto. Con eso decidimos si la diatermia encaja, o no.

Una sesión bien hecha suele incluir estas partes:

  • Entrevista y exploración, con pruebas sencillas.
  • Aplicación de tecnología de radiofrecuencia terapéutica ajustada a tu fase.
  • Ejercicio guiado para consolidar el cambio.
  • Plan en casa, con carga y señales de alarma.

Si vienes solo por el dolor, Mamen y Andrea te lo diremos claro. Sin progresión de fuerza y hábitos, el efecto dura menos. Por eso combinamos diatermia en fisioterapia con ejercicio terapéutico y educación. Así reduces dependencia de un tratamiento para inflamación muscular aislado.

Caso real

La paciente X, 38 años, empezó con dolor en la cara externa del codo. Entrenaba fuerza y teletrabajaba, y la zona se inflamaba al coger peso. Andrea valoró el tendón, la carga semanal y el gesto de agarre. Se pautaron sesiones de diatermia en fase subaguda y ejercicios isométricos. En dos semanas, refirió menos dolor y más tolerancia al entrenamiento. A la cuarta semana, volvió a progresar cargas sin brotes importantes. El trabajo clave fue ajustar volumen, descanso y fuerza, no solo la máquina.

Conclusion

La diatermia puede ayudarte cuando la inflamación limita movimiento y carga. Funciona mejor si la usamos como puente hacia el ejercicio. Si buscas la marca Indiba para inflamación, mejor prioriza valoración, dosis y plan. Si quieres, te guiamos para elegir la opción más segura.

Pide una valoración y cuéntanos qué te pasa, sin compromiso. Te diremos si encaja la radiofrecuencia para inflamación o si conviene otra estrategia. Puedes escribirnos por WhatsApp o reservar desde la web.

Aviso sanitario: este contenido es informativo y no sustituye una valoración individual. Si tienes fiebre, enrojecimiento intenso, pérdida de fuerza, dolor nocturno creciente, o síntomas raros, consulta.

Sobre las autoras

Este artículo ha sido elaborado por el equipo de entrenamiento y fisioterapia de VIDÁ.

Mamen Zamora es graduada en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte, con varios másteres en valoración funcional, entrenamiento para la salud y ejercicio en pacientes oncológicos. Actualmente realiza un doctorado en Ciencias de la Salud investigando los efectos del ejercicio de alta intensidad y fuerza en personas con cáncer. Su trabajo se centra en diseñar programas de ejercicio seguros y eficaces para personas con dolor y patología, integrando siempre la evidencia científica más actual.

Andrea Climent es graduada en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte y graduada en Fisioterapia (ICOFCV nº 9998). Cuenta con 5 años de experiencia clínica y está especializada en salud de la mujer, con especial foco en el tratamiento de suelo pélvico. En VIDÁ combina la fisioterapia con el ejercicio terapéutico para ayudar a mujeres con dolor, disfunciones pélvicas y problemas relacionados con el embarazo y el postparto, integrando también herramientas como la diatermia cuando el caso lo requiere.

 

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